En un lugar de la mancha de cuyo nombre si quiero acordarme, viajo un humilde Lealtad de Villaviciosa para medirse al Villarrobledo en la tercera eliminatoria de esta fase de ascenso a la categoría de bronce. De nuevo un desplazamiento largo que no se presumía difícil para los de la villa dado que el rival pondría las cosas muy difíciles y el partido se viviría bajo el intenso calor de tierras manchegas.

Arranco el partido de manera muy rápida, con dos equipos que luchaban de poder a poder, intentando dominar el medio campo. Los de Samu Baños se estructuraron de manera magistral en defensa, línea desde la que fueron creciendo a lo largo del partido. El equipo solventaba así las acometidas iniciales de un Villarrobledo que dejaría claro por qué está jugando esta ronda. Tras el parón para rehidratarse decretado por el árbitro valenciano, el Lealtad se encontró mejor sobre el verde manchego, así Saha tuvo la más clara para los negrillos.

Tras el paso por vestuarios continuo el mismo guion, con un Lealtad muy serio en defensa que aguantaba los mejores momentos del Villarrobedo, Javi Porrón metió dos manos salvadoras, mientras el conjunto maliayo salía a la contra como si de una guerra se tratara. Como toda la temporada esta batalla la lideraba Saha, que en el minuto 60 cuando se quedaba solo ante el meta local era derribado y Dani Cabezuelo recibía roja directa por cortar una ocasión manifiesta. Samu Baños agito su banquillo y tras el segundo descanso para beber el Lealtad genero buen juego, así Jorge puso un córner que Adri remato a las manos del portero. Cuando el partido ya sucumbía y todos daban por bueno el empate a nada, Saha se internó en el área de manera brillante y dejo un balón para Zucu que en dos tiempos remato a la red, momento en el que el campo se quedó en silencio viendo a los Campeones Asturianos celebrar un tanto que nos coloca en ventaja para la vuelta.

Tras el subidón final el equipo se preparó para afrontar un duro viaje de regreso que culmino a primera hora de madrugada, con los chicos con cara de cansancio, alegría y concentración para afrontar la última batalla del año, en nuestra casa, con nuestra gente. Nos vemos el domingo a las 18.00horas. ¡Vamos, Lealtad!