Historia

Evolución del escudo

Fuente: lafutbolteca.com

Escudo 1916

1916

Escudo 1944

1944

Escudo 1951

1951

Escudo 1971

1971

Escudo 1990

1990

Evolución de la equipación

Fuente: lafutbolteca.com

1916

1922

1935

1944

1951

1966

1971

1984

1997

2003

2013

2016

Historia de un club centenario

1916 – 1920

Situada en el centro-este del Principado de Asturias, junto al mar, la localidad de Villaviciosa es conocida por sus grandes paisajes que atraen a un gran número de turistas y especialmente por su industria sidrera, conocida ampliamente en todo el país. Su relación con el mundo del fútbol viene de lejos y, quizás, su cercanía con Gijón donde existían varios clubs que empezaban a adquirir cierta importancia, hizo que esta disciplina deportiva pronto prendase entre la juventud local en torno a 1915 con la creación del Athletic Club, una asociación de la que apenas se recuerda nada salvo que fue la primera.

Sin embargo la constitución de nuestro Club todavía tendría que esperar un año y sería, curiosamente, teniendo como telón de fondo el Ateneo Obrero, un centro cultural creado el 4 de marzo de 1911 donde se impartían clases de aritmética, gramática y dibujo a los hijos de los empleados en las distintas industrias de la localidad así como otras actividades formativas como sanidad. El Ateneo Obrero fue un gran impulso cultural y el fútbol, como deporte que empezaba a cautivar a la juventud, fue el elegido entre una cuarentena de sus socios para matar los ratos de ocio. En abril de 1916, en un día indeterminado, quedaba constituido el Club Deportivo Lealtad bajo la presidencia de David Alonso, disputando su primer encuentro el 26 de mayo, una vez sus jugadores adiestrados y compenetrados, frente al rival local Athletic Club, imponiéndose el C.D. Lealtad por 7-2.

El éxito del resultado y la seriedad con la cual se tomaron los distintos socios el Club, nos abrieron las puertas para disputar bastantes encuentros frente a otros Clubs de nuestro entorno geográfico, principalmente de Gijón, decidiendo en agosto de 1919 inscribirnos en la Federación Asturiana que regía los destinos de los clubs de la región.

1920 – 1930

El C.D. Lealtad, conocido popularmente también como Lealtad, vestiría inicialmente camisa blanquinegra con pantalón negro, pasando a partir de 1920 a vestir camisa negra con pantalón blanco, uniformes ambos que en el futuro adoptaríamos indistintamente en varios ciclos imponiéndose la gran mayoría de las ocasiones el negro como color oficial.

Durante esta década el Club era una entidad muy humilde cuyas participaciones en las categorías inferiores del Campeonato Asturiano fueron intermitentes, dependiendo nuestra inscripción del dinero que había en caja. Pese a ello la actividad era incesante y cuando no eran partidos oficiales, la multitud de encuentros amistosos cubrían nuestras necesidades.

1930 – 1940

En los años treinta el Club progresa adecuadamente y de la Tercera Categoría ascendíamos a la Segunda Categoría al término de la temporada 32/33 -tras ser terceros de grupo y superar en la Final de las Eliminatorias de Promoción al Racing de Viesques F.C. como primer clasificado-, una división donde compartíamos grupo con clubs localizados en Gijón, Oviedo, Mieres y Langreo principalmente, terminando sextos la temporada 33/34. Nuestros desplazamientos, aunque más largos que en la década anterior, no lo son en exceso, permitiendo la creación de una buena rivalidad frente a los representantes de estos municipios. Presidentes como Valentín Pajares o Ernesto Robledo eran quienes conduzcan a la entidad en aquellos tiempos hasta que la irrupción de la Guerra Civil trunque nuestra continuidad. Previamente habríamos sido subcampeones en la temporada 34/35.

A diferencia de las regiones del este peninsular como Murcia, Valencia o Cataluña donde el fútbol seguía a pesar de la guerra gracias a la lejanía del frente, en Asturias la posibilidad de jugar era altamente peligrosa al haber triunfado la sublevación en algunos puntos. El Principado era acosado por varios frentes durante más de un año por las tropas sublevadas hasta ser tomado por completo, pasando el fútbol a estar imposibilitado por la extrema gravedad del momento.

1940 – 1950

Finalizado el conflicto, el C.D. Lealtad se reorganizaba casi de inmediato tras la obligatoria purga de sus dirigentes y jugadores, participando nuevamente en los campeonatos de una federación que, desde 1941, pasa a denominarse Federación Astur-Montañesa al asumir los clubs de la disuelta Federación Cántabra más las provincias de León, Zamora, Palencia y Burgos. Reestructuradas las categorías, quedábamos enclavados en Tercera Categoría, clasificándonos en tercera posición en la temporada 42/43 lo que nos otorgaba el ascenso a Segunda Categoría. En esta división fuimos cuartos en la temporada 43/44 y Campeones en la 44/45, puesto que nos sirvió para ascender a Primera Categoría, una aspiración que perduraba desde hacía muchos años y que, lamentablemente, la guerra había truncado.

Con Ernesto Robledo en la presidencia, fuimos séptimos en la temporada 46/47 y cuartos en la 47/48, quedando décimos en la temporada 48/49. En la campaña 49/50, que da fin a la década, perdíamos la categoría al descender por ser decimoprimeros. Durante estos años el concejo, formado por varias localidades, no es ajeno al crecimiento del fútbol y fruto de la implicación de sus habitantes nacen otras asociaciones como el Club Astur de Quintueles, quien arranca en la temporada 48/49 desde Tercera Categoría en un año donde se facilita la constitución de numerosos clubs en toda la región.

1950 – 1960

En 1950 también surge en el concejo el Club Arenas, quien queda inscrito en Tercera Regional, iniciando el C.D. Lealtad un breve periplo en Segunda Regional que nos mantendrá con actividad las temporadas 50/51 y 51/52, campaña esta última en la que conseguíamos retornar a Primera Regional. Sin embargo, la estancia fue muy corta y el decimocuarto puesto de la temporada 52/53 y la reestructuración de las categorías, nos lleva a Tercera Regional donde nos quedaríamos estancados unos años hasta que a finales de la década conseguíamos volver a Segunda Regional, para ser decimosegundos en la temporada 59/60.

1960 – 1970

La temporada 60/61 la pasamos en Segunda Regional, saliendo de este pozo concluida la campaña 61/62 al ser segundos tras el Santa Marina C.F. Iniciábamos con este ascenso un ciclo en Primera Regional que conseguirá atraer un buen número de aficionados al Campo de Les Caleyes. El paso de clubs de cierta importancia por nuestro terreno de juego resultaba un gran atractivo, luchando con entidades con mayor presupuesto y plantillas técnicamente superiores. Aun así fuimos novenos en la temporada 64/65, decimosegundos la 65/66, octavos en la 66/67 y novenos en la 67/68, teniendo muchos más problemas para obtener la permanencia en la campaña 68/69 tras ser decimoquintos y perdiéndola definitivamente en la sesión 69/70 al ocupar la decimonovena plaza con Ángel Cueto en la presidencia.

1970 – 1980

En la década de los años setenta el C.D. Lealtad se convierte en un club ascensor, permutando las categorías de forma rápida tanto en orden ascendente como descendente, aunque en ocasiones tales cambios obedecían a reestructuraciones producidas en el seno de la Federación Asturiana. De este modo, en las primeras temporadas militábamos en Segunda Regional, en la 73/74 en Segunda Regional Preferente, en la campañas 74/75, 75/76 y 76/77 en Segunda Regional Ordinaria, consiguiendo al término de esta última ser campeones y encadenar dos ascensos consecutivos, el primero a Segunda Regional Preferente donde competíamos en la temporada 78/79 y a Primera Regional donde lo hacíamos en la 79/80.

Paralelamente a estos acontecimientos, el concejo seguía siendo testigo de la aparición de nuevas asociaciones, especialmente durante los primeros años setenta y en concreto en 1972 debido a la ampliación en número de categorías y grupos que se experimenta; Villaviciosa Club de Fútbol, con Enrique Pérez González en la presidencia, Argüero Club de Fútbol, presidido por Enrique Pardo Morís, Estrella Azul Club de Fútbol, de Valdedios, con Juan José González Rivero y Quintueles Club de Fútbol, con Juan Fernández González, todos ellos debutantes en Segunda Regional y con diferentes carreras deportivas en el futuro.

1980 – 1990

Durante los años ochenta el C.D. Lealtad permanece como un club histórico dentro de la Federación Asturiana pero que, hasta la fecha, nunca había militado en Categoría Nacional, una ambición a la que aspiraban todos los clubs humildes españoles formados por jugadores aficionados. Conseguir alcanzar este reto era una posibilidad que estaba siempre presente, pero para lograrlo había que escalar varios peldaños que a nosotros se nos resistían.

La Primera Regional fue nuestra categoría a lo largo de las temporadas 80/81, 81/82 y 82/83, descendiendo a Segunda Regional al término de la última para estar otros tres años en esta categoría, 83/84, 84/85 y 85/86, consiguiendo en esta última retornar a Primera Regional como Campeón para dar el salto a Regional Preferente, una categoría en la cual nunca habíamos participado a finales de década -siendo decimoprimeros la campaña 87/88, novenos la 88/89 y cuartos la 89/90-, división que nos servía para conseguir, ahora sí, el ansiado y soñado ascenso a una Tercera División de categoría nacional donde compartiríamos competición con parte de los más selectos clubs asturianos.

1990 – 2000

Tras el ascenso a Categoría Nacional, el C.D. Lealtad debuta en Tercera División durante la temporada 90/91 con la firme voluntad de realizar un buen papel. El puesto conseguido, décimo, colmaba nuestros deseos, pero más aún porque en esa temporada se abría una etapa de gran esplendor convirtiendo la década de los años noventa en la mejor de nuestra historia hasta ese momento. La campaña 91/92 fue brillante y en una competición muy igualada donde se reunían hasta seis aspirantes, conseguíamos cantar el alirón superando por un solo punto al segundo clasificado. La liguilla de ascenso a segunda B nos esperaba y la ilusión también pero la Real S.D. Alcalá resultó un rival demasiado poderoso y nos arrebataba la posibilidad del ascenso aunque superábamos al C.D. Carballino y Atlético Astorga F.C. que completaban el grupo. En la temporada 92/93 fuimos subcampeones a solo tres puntos del Caudal Deportivo de Mieres, repitiendo liguilla de ascenso aunque con poco éxito al ser colistas con tan solo dos puntos y precedidos por Arosa S.C., C.D. Colonia Moscardó y C.D. Ribert, de Salamanca. La temporada 93/94 también fue dominada por el Caudal Deportivo con el C.D. Lealtad como subcampeón con lo que volvíamos a intentar el ascenso y con mejores números aunque el Aranjuez C.F. nos privaba de conseguirlo. Fuimos subcampeones de grupo con S.D. Fabril y Club Atlético Bembibre en tercera y cuarta posición.

En la temporada 94/95 éramos terceros en Liga tras Caudal Deportivo y Club Siero, disputando una competida liguilla de ascenso donde reinaba la igualdad pero en esta ocasión éramos superados por C.D. Endesa As Pontes y C.D. Leganés B, mientras que el colista era la U.D. Salamanca B. La temporada 95/96 no fue tan propicia y quedábamos octavos, fuera de la liguilla de ascenso, a la que volveríamos en la campaña 96/97 nuevamente tras ser cuartos. Con un solo triunfo, quedábamos colistas por debajo del Burgos C.F., C.D. Ponte Ourense y Real S.D. Alcalá. Al año siguiente viviríamos el mejor momento de la historia del Club hasta entonces y es que tras proclamarnos brillantes campeones de Liga con bastante solvencia, al fin lograríamos el sueño de alcanzar la Segunda División B con un joven Marcelino García Toral en el banquillo. Habíamos comandado un difícil e igualado grupo en la liguilla de ascenso donde la S.D. Gimnástica Segoviana era nuestro principal adversario y con quien nos tuvimos que jugar el ascenso en la última jornada en casa, resuelto favorablemente el compromiso al vencer por 1-0 ante la inmensa alegría de toda la afición maliaya que había tenido que esperar más de 80 años para ver a su equipo en la categoría de bronce del fútbol español. Betanzos C.F. y Real Madrid C.F. B completaron el cuarteto de equipos de aquella liguilla histórica.

Nos estrenábamos en Segunda División B en la temporada 98/99 con Enrique Mijares en la presidencia y Marcelino García Toral en el banquillo conscientes de nuestras limitaciones, pero muy ilusionados por disputar un campeonato tan ansiado en un grupo compartido con equipos asturianos, madrileños, canarios, gallegos y castellano-manchegos. Pronto se veía que el reto era enormemente complicado y, pese al gran esfuerzo de la plantilla, éramos colistas aunque dando la cara en todo momento. De regreso a Tercera División, volvíamos a proclamarnos campeones en la temporada 99/00, mirando con el rabillo del ojo la posibilidad de reencontrarnos con la categoría de bronce, pero un fuerte A.D. Alcorcón se cruzó en nuestro camino en la liguilla y nos superaba. El tercero fue La Bañeza F.C. y el cuarto el C.D. Xove Lago.

2000 – 2010

El inicio del nuevo siglo no será tan fructífero como la última década, pero a pesar de todo se nos presentaron nuevas oportunidades para retornar a la segunda división B. La temporada 00/01 nos lleva a la liguilla tras el cuarto puesto en la liga pero un poderoso Real Club Celta de Vigo B muy superior es quien se lleva el gato al agua. Segundos, precederíamos a C.D. Las Rozas y U.D. Salamanca B en el grupo. En la campaña 01/02 fuimos decimoprimeros, muy alejados de los puestos de honor, concluyendo sextos en la 02/03. Nos encontrábamos en un periodo de transición y los resultados no eran los de años anteriores. Séptimos en la temporada 03/04, decimosegundos en la 04/05, superábamos ese pequeño bache deportivo volviendo a la liguilla de ascenso en la temporada 05/06 tras ser cuartos. Para entonces el sistema de ascensos había cambiado y las disputas se realizaban mediante eliminatorias directas a dos encuentros. En cuartos de final nos encontrábamos con el Real Club Deportivo de La Coruña B quien nos superaba en ambos encuentros: 1-2 en Les Caleyes y 1-0 en la capital gallega.

En la temporada 06/07 éramos subcampeón tras el Caudal Deportivo pero, como sucediera en la anterior campaña, caíamos en cuartos de final ante un sorprendente Polideportivo Ejido B que nos vencía por 4-0 en la localidad almeriense. El 2-1 de Villaviciosa no fue suficiente. Las tres temporadas siguientes no fueron muy satisfactorias y, lejos de los puestos de promoción de ascenso, quedábamos octavos en la 07/08 y décimos en las campañas 08/09 y 09/10.

2010 – 2020

La década actual se inicia con los problemas deportivos surgidos en los últimos años y el descenso de presupuesto repercute en la confección de las distintas plantillas. Deportivamente el Club lo acusa y finalizábamos decimosegundos en la temporada 10/11 y decimocuartos en la 11/12 luchando por evitar el descenso. En 2012 todo parece abocado a lo peor porque a la gran crisis del Club se une a la grave situación financiera del país. En ese momento, con el C. D. Lealtad al borde de la desaparición con una deuda muy importante y el equipo deportivamente viviendo horas muy bajas llega, por petición de numerosos aficionados, a su rescate un ex jugador que siente desde muy niño los colores del Club: Pedro Menéndez Tomás, un nombre que pasará a la historia del C.D. Lealtad para siempre por haber protagonizado un auténtico milagro deportivo y económico en una de las gestiones más brillantes de toda la historia del deporte asturiano. Tras un plausible sexto puesto en la liga 12/13, en la campaña 13/14 llega la gran sorpresa de la mano del joven técnico ovetense Javier Rozada, procedente del Real Oviedo cadete, al que pese a su inexperiencia Pedro Menéndez Tomás le dio el equipo. Para alegría y regocijo de la afición de Villaviciosa su primera plantilla se proclama Campeón del Grupo II asturiano en un emocionante sprint final con U.P Langreo -con quien empata a puntos-, seguido muy de cerca por el U.C. Ceares. En la Fase de Campeones se enfrenta al C.D. Puertollano, perdiendo en la localidad ciudadrealeña por 1-0 e imponiéndose en Les Caleyes por 1-0. Dichos resultados le obligan a disputar una prórroga donde nada cambia y proceder al lanzamiento de penaltis, imponiéndose los maliayos por 4-3 tras una mítica parada del guardameta Javi Porrón y obteniendo el ascenso a Segunda División B por segunda vez en su historia.

Con el Club ya saneado en lo económico en tiempo record y cumpliendo escrupulosamente con todos los compromisos con jugadores, técnicos y proveedores, el CD Lealtad afronta el reto de disputar por segunda vez en su larga historia la categoría de bronce del fútbol español que, además, en la temporada 14/15 el grupo I donde compiten los maliayos figuran Clubs históricos como el Real Oviedo, Real Murcia, Burgos, Logroñés, Compostela o Cultural Leonesa entre otros. Tras una floja primera vuelta, en la que el equipo suma tan solo 14 puntos llega una espectacular segunda parte de la competición en la que los de Javier Rozada hacen nada menos que 30 puntos para superar los obtenidos en aquella única presencia en segunda B de la 98/99 y conseguir el hito de la permanencia en la última jornada tras vencer al Racing de Ferrol en Les Caleyes por 1-0 con el tanto histórico de Yosu Camporro.

Ahora, la temporada 15/16 es muy especial por varios motivos: es la última del periodo de cuatro años de Pedro Menéndez Tomás en la presidencia, es la que entra en el año 2016 cumpliendo el Centenario del Club con una agenda repleta de actos y eventos conmemorativos y es la primera vez que el equipo repite presencia en la categoría de bronce. Manteniendo inquebrantables los valores de HUMILDAD, LEALTAD y RESPETO que han sido bandera del Club desde su fundación, afrontamos muy orgullosos este momento, el más feliz de la larga historia del CD Lealtad de Villaviciosa.