Los equipos que marchan en mitad de las clasificaciones siempre tienen la doble mirada, hacia arriba y hacia abajo, y una duda en cuanto a los objetivos a buscar. No es el caso del CD Lealtad porque, conscientes de salir en esta competición con uno de los presupuestos, instalaciones, masa social, historia y estructura más humildes de los 80 equipos, sumar los 45 puntos que casi siempre fueron sinónimo de permanencia se convirtieron desde agosto en el único y gran objetivo. El Lealtad siempre miró hacia abajo y por eso ha sido trascendental el triunfo del sábado ante un rival directo como el CA Osasuna B, que deja a los de Villaviciosa a un solo punto de esos 45 a falta todavía de cinco jornadas, por lo que esa salvación virtual quiere convertirla en matemática el equipo de Roberto Aguirre lo antes posible. Solo una vez que se produzca, el equipo girará su vista y objetivos para buscar un reto histórico: alcanzar una de las plazas que otorgan la posibilidad de disputar la próxima edición de la Copa de SM El Rey.

Frente al filial osasunista el Lealtad volvió a demostrar que llega a la recta final de la competición en un gran momento, sin fisuras ni errores, con un grupo muy compacto donde la solidaridad entre sus jugadores es permanente, donde el esfuerzo máximo en cada acción del juego pone a los rivales muchísimas dificultades para marcar o tan solo para crear ocasiones ante la meta de Javi Porrón. Lo curioso del caso es que el CD Lealtad siempre ha mantenido, desde que arrancó la campaña en Boiro a finales de agosto, este nivel de juego, esta actitud tan positiva y esta regularidad que no siempre se ha visto reflejada en el marcador. Por eso nadie dudaba del equipo, nadie se puso nervioso ante las cinco derrotas consecutivas ni al ver una clasificación en la que el equipo iba cayendo semana a semana hacia los puestos peligrosos. El fútbol es así de imprevisible pero suele poner a cada uno en el lugar que le corresponde cuando de una competición larga se trata y eso parece estar ocurriendo con el equipo de Roberto Aguirre.

Con dos goles muy bonitos en la ejecución, el primer de Robert Martínez en una precisa volea y el segundo de David Grande en una vaselina que superaba al meta navarro, el Lealtad doblegó al Osasuna B y firmó un encuentro impecable en el que apenas han existido errores, especialmente en la línea defensiva de un equipo que siempre se sobrepone a las ausencias, en este caso a las de Rubén Sánchez y Agus Porto, lesionados en el último entrenamiento semanal.

David Grande, que igualó al mítico Rubén Uría como máximo goleador del CD Lealtad en una temporada en 2ª B, firmó el gol 150 del equipo en la categoría y va camino de igualar o superar al avilesino Jorge Fernández que, con 15 dianas, es el que más goles ha conseguido con el Club de Villaviciosa en la división de bronce del fútbol español. El delantero madrileño está realizando una excelente temporada no solo por sus goles, sino por su generosidad y ausencia de egoísmo además de hacer un trabajo enorme al servicio del equipo en cada partido.

Tras las sesiones de entrenamiento matinal de domingo, lunes, martes y miércoles, el equipo se desplazará en la tarde de ese día hasta Tudela para alojarse en un hotel de esa localidad navarra y medirse el jueves a las 17 horas a un CD Tudelano que viene de igualar 2-2 en El Plantío y que marcha 3 puntos por debajo de los de Aguirre. El técnico asturiano tiene las dudas de Rubén Sánchez, Agus Porto y Mendi para viajar a Navarra.

El Lealtad nunca le ha podido marcar un solo gol a los de Tudela, ya que en los dos enfrentamientos de la pasada campaña se impusieron los navarros (2-0 en Tudela y 0-1 en Les Caleyes) mientras que en el encuentro de la primera vuelta no hubo goles. Es de los pocos equipos, junto al Racing de Santander, Real Oviedo, Real Murcia y Universidad de Las Palmas al que el CD Lealtad no ha podido marcarle un solo tanto en 2ª B.

Una vez finalizado el partido de Tudela, la plantilla disfrutará de tres días de descanso para regresar al trabajo el próximo lunes a las 10,30 horas en Amandi.