1990 – 2000: Etapa de gran esplendor

Tras el ascenso a Categoría Nacional, el C.D. Lealtad debuta en Tercera División durante la temporada 90/91 con la firme voluntad de realizar un buen papel. El puesto conseguido, décimo, colmaba nuestros deseos, pero más aún porque en esa temporada se abría una etapa de gran esplendor convirtiendo la década de los años noventa en la mejor de nuestra historia hasta ese momento. La campaña 91/92 fue brillante y en una competición muy igualada donde se reunían hasta seis aspirantes, conseguíamos cantar el alirón superando por un solo punto al segundo clasificado. La liguilla de ascenso a segunda B nos esperaba y la ilusión también pero la Real S.D. Alcalá resultó un rival demasiado poderoso y nos arrebataba la posibilidad del ascenso aunque superábamos al C.D. Carballino y Atlético Astorga F.C. que completaban el grupo. En la temporada 92/93 fuimos subcampeones a solo tres puntos del Caudal Deportivo de Mieres, repitiendo liguilla de ascenso aunque con poco éxito al ser colistas con tan solo dos puntos y precedidos por Arosa S.C., C.D. Colonia Moscardó y C.D. Ribert, de Salamanca. La temporada 93/94 también fue dominada por el Caudal Deportivo con el C.D. Lealtad como subcampeón con lo que volvíamos a intentar el ascenso y con mejores números aunque el Aranjuez C.F. nos privaba de conseguirlo. Fuimos subcampeones de grupo con S.D. Fabril y Club Atlético Bembibre en tercera y cuarta posición.

En la temporada 94/95 éramos terceros en Liga tras Caudal Deportivo y Club Siero, disputando una competida liguilla de ascenso donde reinaba la igualdad pero en esta ocasión éramos superados por C.D. Endesa As Pontes y C.D. Leganés B, mientras que el colista era la U.D. Salamanca B. La temporada 95/96 no fue tan propicia y quedábamos octavos, fuera de la liguilla de ascenso, a la que volveríamos en la campaña 96/97 nuevamente tras ser cuartos. Con un solo triunfo, quedábamos colistas por debajo del Burgos C.F., C.D. Ponte Ourense y Real S.D. Alcalá. Al año siguiente viviríamos el mejor momento de la historia del Club hasta entonces y es que tras proclamarnos brillantes campeones de Liga con bastante solvencia, al fin lograríamos el sueño de alcanzar la Segunda División B con un joven Marcelino García Toral en el banquillo. Habíamos comandado un difícil e igualado grupo en la liguilla de ascenso donde la S.D. Gimnástica Segoviana era nuestro principal adversario y con quien nos tuvimos que jugar el ascenso en la última jornada en casa, resuelto favorablemente el compromiso al vencer por 1-0 ante la inmensa alegría de toda la afición maliaya que había tenido que esperar más de 80 años para ver a su equipo en la categoría de bronce del fútbol español. Betanzos C.F. y Real Madrid C.F. B completaron el cuarteto de equipos de aquella liguilla histórica.

Nos estrenábamos en Segunda División B en la temporada 98/99 con Enrique Mijares en la presidencia y Marcelino García Toral en el banquillo conscientes de nuestras limitaciones, pero muy ilusionados por disputar un campeonato tan ansiado en un grupo compartido con equipos asturianos, madrileños, canarios, gallegos y castellano-manchegos. Pronto se veía que el reto era enormemente complicado y, pese al gran esfuerzo de la plantilla, éramos colistas aunque dando la cara en todo momento. De regreso a Tercera División, volvíamos a proclamarnos campeones en la temporada 99/00, mirando con el rabillo del ojo la posibilidad de reencontrarnos con la categoría de bronce, pero un fuerte A.D. Alcorcón se cruzó en nuestro camino en la liguilla y nos superaba. El tercero fue La Bañeza F.C. y el cuarto el C.D. Xove Lago.